Lo siento, pero no. (Precisamente esta no es una entrada buenista)

Recibía un mensaje hace muy poquitos días en los que alguien me agradecía el blog porque había cambiado sus hábitos alimenticios y con ello había solucionado sus problemas de fibromialgia, sueño… y había dejado de tomar antidepresivos.

Bueno… no dejes de leer… ésta no va a ser una de esas entradas “buenistas” de trasfondo “esto también puede pasarte a ti”. Porque creo que no, que si tuvieras fibromialgia (fibromialgia “de verdad”, con un diagnóstico en condiciones), problemas con el sueño y tomaras antidepresivos, empezar con la dieta paleolítica no iba a hacer que todo desapareciera de un plumazo. Creo que es algo que puede pasar, pero con una probabilidad pequeña, y fiar toda tu suerte a esa carta no es algo que sienta que debas hacer. Al menos no con esa intención final de que todos nuestros males se solucionen.

Está genial que cambies tus hábitos y que empieces a comer alimentos que te sienten bien y de fantástica calidad, pero todo eso puede no ser suficiente. De hecho, seguramente no lo será a poco que hablemos de patologías.

Verás, te cuento algo que me pasa habitualmente en la clínica. A lo largo de una semana sólo le pido que cambien su dieta a unos pocos pacientes. No te sabría decir el porcentaje, pero no te creas que muchos. A algunos otros les comento un poco por encima la idea general y les pido que saquen un alimento e incluyan otro, que saquen dos, o que saquen dos e integren uno… no mucho más… no te creas. Y luego digamos que nos queda el resto, que será un 50%, a los que no considero oportuno decirles nada por motivos de lo más diferentes en cada caso.

Fíjate que ni siquiera para mí, con todo el curro que hay detrás de este blog, la alimentación supone una estrategia constante en la clínica. En absoluto. Es una herramienta más que hay que valorar si merece o no merece la pena utilizar porque, sencillamente, ni se puede ni conviene hacer “todo” y hay que elegir.

Y es que no todos somos iguales y no todos necesitamos los mismos cambios.

Siempre puedes pensar “bueno, por probar no pasa nada”, y es cierto. Seguramente te encontrarás muchísimo mejor. Pero si vas a gastar una bala y vas a echarle las narices que hacen falta para coger el toro por los cuernos de un problema que te preocupa desde hace tiempo, asegúrate de hacer algo más que únicamente cambiar un poco tu forma de comer, porque esas “balas” no son eternas y suponen un enorme gasto de energía que tal vez luego no estés dispuesto a repetir (y quien sabe… tal vez en otra alternativa que merece más la pena por ella misma o por las ganas que vayas a ponerle…)

Te animo a que mejores tu forma de comer (y de vivir), pero que seas cuidadoso con el desgaste que eso supone. Y que, de hacerlo, lo hagas bien, en condiciones y exprimiendo al máximo las posibilidades. Para que cuando pidas resultados, primero los haya, y segundo estés convencido de que serán todos los que pudo haber habido.

Has de mirarte hacia dentro y sopesar ese gasto energético. Tal vez, sencillamente, no te compense. Si es así, y fíjate el extremo del que te hablo, sigue comiendo mal y guarda energías para cuando realmente merezca la pena. Eso sí… empieza a buscar ese momento!!!

Y ya sabes… mientras haces lo uno o lo otro… si te gusta el artículo, dale al compartir!!!

Anuncios

4 comentarios en “Lo siento, pero no. (Precisamente esta no es una entrada buenista)

  1. Muy buena aclaración!! Que nadie se crea que una dieta hace milagros, en ciertas patologías específicas y casos particulares la alimentación puede jugar un papel crítico, pero intentar solucionarlo todo con una dieta… va a ser que no… en muchos casos los quebraderos de cabeza no valen la pena. En mi caso tengo clarísimo que el cambio de alimentación si ha sido crucial y ha valido la pena, pero claro, hay que estudiar caso por caso, persona por persona…

  2. La verdad es que no he entendido tu post.Parece que tienes una actitud muy prepotente y soberbia para con tus pacientes.Se puede curar la fibromialgia con facilidad,yo lo he hecho,basicamente dejando el gluten.Pero ademas,quien eres tu para decidir si una persona va a tener agallas o no para cambiar su alimemtacion.Una dieta cetogenica puede hacer mlagros,si,los milagros existen y estan al alcamce de la mano.Limitate a informar verazmente,con investigaciones y datos ciemtificos,y compadtiendo tu propia experiemcia,y deja que cada uno se haga cargo de su salud.No mines ni cntamines la voluntad de nadie con tus predicciones agoreras.

    • Uy, Linda, creo que no va por ahí el mensaje de la entrada… para nada.
      Pero me explico, que evidentemente no ha quedado claro.
      Verás, lo fundamental, lo que más me interesaba recalcar, es que cuando decides hacer un cambio en tu vida como el nutricional, has de estar convencido de lo que haces y sopesar muy bien si estás en disposición o no de hacerlo.
      Verás, muchas veces en la clínica me encuentro con paciente que están a punto de tirar la toalla. Una persona así necesita hacer algo, evidentemente, pero algo mucho más serio que seguir las pautas de un blog como éste u otros.
      Te comento algunas otras cosas que me escribes.
      Si parece que tengo una actitud prepotente y soberbia… pues es sólo eso, que tal vez el tono de la entrada sea ese. Pero nada más, seguro. De hecho, a poco que leas más entradas, seguro que no puedes destilar esa impresión. Quien no es algo, no lo puede fingir durante mucho tiempo.
      Sobre lo de curar la fibromialgia. Verás, ahí entramos en el diagnóstico de fibromialgia y si es o no acertado. Resulta evidente que es un cajón de sastre en el que se echan muchos pacientes que tienen de todo menos una patología sistémica como esa. La fibromialgia es algo muy serio y complejo que exige mucho más que un cambio nutricional. De cualquier modo, aun así, es posible que haya casos puntuales como el tuyo, pero no es la norma, créeme.
      No soy nadie para decir si alguien tiene agallas o no… no sé… no lo entiendo muy bien… tienes razón, quién soy yo??? Lamento haberme explicado insuficientemente.
      Sé que los “milagros” existen. No dejan de ser algo que no tiene explicación, hasta que te lo explican y dejan de ser un milagro. Y, créeme, resulta evidente casi 700 entradas del blog después, que la dieta me parece algo importantísimo.
      “Limítate a informar…”… bueno, mujer… es mi blog… déjame que me explaye un poquito… jeje. Cada uno hace lo que puede, de verdad, y la intención es la que es. Nada más que ayudar. Pero, de verdad, sé perfectamente que la salud de cada uno es la salud de cada uno y yo no soy el responsable. Ahora bien, también sé que este blog lo lee bastante gente y eso conlleva una responsabilidad que asumo. De ahí entradas como éstas.
      Pero, de verdad, no son predicciones agoreras. En absoluto. Si te fijas, lo único que estoy diciendo es que, si tienes todas las fuerzas del mundo, adelante, prueba con esto y a ver qué pasa. Pero si vas justito de fuerzas… ponte en manos de un profesional para que te ayude. No sé… me da la sensación de que no has entendido el fondo real del mensaje.
      De cualquier modo, de verdad, mil gracias. Así me das la oportunidad de explicarme mejor. Tal vez haya gente que lo haya entendido de la misma forma.
      Un saludo, Linda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s